La escritora Maria Baker Eddy con 59 años de edad fundó en 1879 la llamada Religión de la “Ciencia Cristiana”. Esta fundación la basó en sus vivencias en años anteriores al superar de modo “milagroso” daños críticos sobre su columna vertebral producidos en una caída. En sus escritos se aproxima a decir que “encontró el principio divino que había utilizado Jesucristo” y esto ayudo a su recuperación. La manifestación de este “principio” la plasmo en 1875 en el libro “Ciencia y salud con Clave de las Escrituras” donde sienta las razones de sus palabras y reta a cualquier científico “sincero de verdad” a comprobar la veracidad de estas.
En un principio no tenía la intención de fundar ninguna religión, pero dado que ninguna de las vertientes cristianas dio cabida a sus reflexiones, se vio abocada a la creación de a también llamada Iglesia de Cristo, Científico alcanzando un amplio número de adeptos en escaso tiempo. Esta religión tiene el precepto general de ser un conjunto de carácter espiritual que cura enfermedad y pecado dependiendo quién lo persigue.
Destaca que fuera un mujer la originaria de este movimiento, siendo considerada dentro de su escala, importante en el movimiento de consecución de derechos para el mundo femenino.
En las congregaciones de la Ciencia Cristiana no existe la jerarquía, ni “clero”, sólo los “lectores” y los “practicantes” del rito.
El día de celebración religiosa se centra en los domingos donde sus oficios se centran en lecturas en voz alta tanto de la Biblia con del libro de la Ciencia y la Salud, alternando los lectores entre los asistentes.
También existe una celebración que acontece los miércoles donde se da testimonio de la sanación de enfermedades, y se conduce la curación “espiritual”.
La ciencia cristiana hace centro de todo que dios y su creación espiritual son las únicas realidades alejándose de todo lo demás que rodea a la religión. Siendo esto junto con su característica curativa, la razón que los aleja de los médicos ante los problemas de salud. Proclama que no hay “enfermedad real”, ni “dolor real”, ni “pecado real”, siendo todo parte de la imaginación, sólo ilusiones inexistentes en una realidad universal.
Hoy en día sigue muy presente con cerca de 3.000 iglesias, organizaciones o sociedades por todo el mundo, repartiéndose en más de 50 países diferentes. La sede central la podemos situar en Boston. |