Cuando la boca habla la mente se ocupa y deja de aprender, cuando la boca calla la mente se abre y la comprensión del universo penetra en él. Que su boca se abra únicamente para dar luz a aquel que se las haya pedido, practiquen la contemplación, porque sólo en el silencio mental puede Dios hacerse presente en ustedes.
La naturaleza es un libro abierto que explica los secretos del universo a aquel que está dispuesto a escucharla. |